América Latina ha sido una de las regiones más golpeadas por la crisis sanitaria mundial. Igualmente, es también una de las más vulnerables a la crisis climática. Aunar estos aspectos es fundamental para superar ambas. 

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La recuperación verde es la apuesta de muchos países del mundo para superar la pandemia mundial del coronavirus. América Latina es una de las regiones más castigadas por esta crisis que todavía hace estragos. "A pesar de tener sólo el 8% de la población mundial, América Latina y El Caribe ha sufrido el 32% de las pérdidas humanas", recordó Niklas Hagelber, coordinador de Cambio Climático de ONU Medio Ambiente.  

Hagelber, que participó en un evento llevado a cabo en el pabellón NDC Partnership sobre el funcionamiento de la recuperación verde y experiencias latinoamericanas en este ámbito, recordó que además de las vidas humanas, también se perdieron 10,6 millones de empleos en el marco de la pandemia. Por este motivo, y teniendo en cuenta la alta vulnerabilidad de la región al cambio climático, recalcó el reconocimiento de los gobiernos de la región que se necesitan combinar ambos aspectos: crisis sanitaria y climática. 

No obstante, el representante de Naciones Unidas apuntó  América Latina es una de las regiones que menos ha invertido en la recuperación del coronavirus, con un gasto de 490 dólares por persona. Sin embargo, según un análisis de ONU Medioambiente, que ha analizado un centenar de medidas políticas en los 33 países de la región, los gobiernos latinoamericanos han llevado inversiones de más de un 30% en sectores como energía y transportes. En este sentido, subrayó que existen 41 buenos ejemplos de inversiones en agricultura, transporte y energías renovables. Así, detalló el caso de Brasil, que ha destinado "250 millones de dólares para expandir granjas eólicas"; el de Colombia, que cuenta con 27 millones de dólares en planes de estimulo, uno de ellos enfocado a empleos; y el de Chile, que ha puesto en marcha la iniciativa 'Paso a paso Chile se Recupera' y que cuenta con el 30% de planes de recuperación verde. 

"Hablamos de la economía del cuidado de las personas, pero necesitamos hablar de la economía del cuidado de la naturaleza: soluciones basadas en la naturaleza", dijo Rodrigo Rodríguez, secretario de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación de Argentina, añadiendo que "hay que hablar de puestos de trabajo en la naturaleza". Así, mencionó la  reforestación y abogó por impulsar dicho sector. No obstante, lamentó que "el financiero no está preparado", considerando que se deben definir diversos aspectos como los riesgos climáticos y fomentar el desarrollo de capacidades ya que "es clave". 

Con el último punto coincidió Ingrid Hoven, directora general de la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ, por sus siglas en alemán), que lamentó que "se habla mucho de finanzas pero se olvida la falta de planificación". "La pandemia absorbe mucha capacidad de planificación de los gobiernos", consideró. Hoven agregó la visión sobre qué papel pueden desempeñar las asociaciones internacionales para contribuir a que la recuperación verde y apuntó que desde la cooperación internacional se definieron los sectores clave, entre los que destacó la energía y el transporte. En este sentido, puso como ejemplo los planes de ciclovías llevados a cabo en numerosos municipios latinoamericanos gracias al programa de Euroclima+ y el programa de reforestación que está llevando a cabo Colombia.

Por su parte Nadia Spencer-Henry, gerente de Deuda de Ministerio de Finanzas y Gobierno Corporativo de Antigua y Barbuda, apostó por la economía verde y azul para lograr una recuperación verde. Este país tiene una previsión de crecimiento para este año del 1% aunque "depende de lo que pase con el turismo". "Se precisa una perspectiva nacional e  internacional, así como pública y privada para lograr una recuperación verde", manifestó.