Olas de calor, inundaciones y sequías han caracterizado el clima desde enero hasta septiembre de 2021

“Los fenómenos extremos son la nueva normalidad”, afirmó el profesor Petteri Taalas, Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en la presentación del informe provisional sobre el estado del clima mundial en 2021, celebrada durante la primera jornada de la Cumbre del Clima de Glasgow.

“Existen cada vez más pruebas científicas que indican que algunos de estos fenómenos llevan el sello del cambio climático causado por las actividades humanas”, dijo refiriéndose a las olas de calor vividas este verano Estados Unidos y las inundaciones en Bélgica y Alemania, entre otros eventos extremos.

Dicho reporte apunta que los últimos siete años han sido los más cálidos jamás registrados. Asimismo, el aumento del nivel del mar ha alcanzado un nuevo nivel máximo desde que se aceleró en 2013.

“Por primera vez desde que se dispone de registros, llovió, en lugar de nevar, en la cima del manto de hielo de Groenlandia. Los glaciares de Canadá experimentaron una rápida fusión. El Valle de la Muerte, en California, alcanzó 54,4 °C durante una de las numerosas olas de calor que afectaron al suroeste de los Estados Unidos, y en muchas partes del Mediterráneo se registraron temperaturas sin precedentes”, explicó el Secretario General de la OMM.

“El calor excepcional a menudo estuvo acompañado de devastadores incendios”, dijo señalando a los de Siberia y explicando cómo estos contribuyeron a generar más emisiones de carbono.

Estas concentraciones sin precedentes de gases de efecto invernadero en la atmósfera también tienen consecuencias en la región. “Las sequías que se produjeron por segundo año consecutivo en la región subtropical de América del Sur redujeron el caudal de las imponentes cuencas fluviales y perjudicaron la agricultura, el transporte y la producción de energía”, explicó Taalas. Asimismo, recalcó que el pasado año se registró un récord de huracanes en el Caribe.

Estado Clima 2021 ok

Basado en datos de diversos organismos de las Naciones Unidas, Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales y expertos científicos, el informe hace hincapié sobre las repercusiones en la seguridad alimentaria y el desplazamiento de población. Esta cuestión es de particular trascendencia para los países de Centroamérica.